Managua.-
- Desde jornadas de reforestación para la recuperación de áreas naturales, hasta actividades de acompañamiento a organizaciones comunitarias, preparación de paquetes de alimentos y formación en competencias digitales, el voluntariado de Tigo Nicaragua logró unir la energía y el conocimiento de sus colaboradores con las necesidades reales de la población.
En el marco del Día Internacional del Voluntariado, Tigo Nicaragua reconoce la labor de los colaboradores que integran Acción Tigo, un programa que se ha consolidado como un movimiento interno de empatía, compromiso y transformación para miles de personas en el país.

Durante 2025, Acción Tigo reafirmó su papel como plataforma que une el talento y la responsabilidad social de los colaboradores. A través de iniciativas ambientales, sociales, profesionales y de educación digital, el programa generó un impacto directo en más de 25,700 personas, demostrando que el voluntariado corporativo es una herramienta clave para fortalecer comunidades más resilientes e inclusivas.

Un voluntariado que trasciende tareas y construye propósito
El esfuerzo de 125 voluntarios, quienes aportaron más de 1,200 horas de servicio, permitió ampliar el alcance social y ambiental del programa. Su dedicación consolidó un año de resultados significativos y reafirmó el propósito de Tigo Nicaragua en construir autopistas digitales que conectan, mejoran vidas y generan oportunidades en el país.

Durante el año, se desarrolló una agenda integral alineada a tres líneas estratégicas:
- Conéctate Segur@, que impulsa habilidades digitales y seguridad en línea para niñas, niños, adolescentes y sus familias. Se realizaron 27 talleres, fortaleciendo las competencias digitales de 1,767 participantes.
- Go Eco, orientado a la conservación ambiental y la regeneración de espacios verdes. Se llevaron a cabo tres jornadas de reforestación en la Reserva Natura y tres en centros educativos, con la siembra de 4,000 árboles.
- Voluntariado profesional, una nueva línea que permite a los colaboradores compartir su experiencia técnica y humana para fortalecer procesos educativos y comunitarios mediante distintas actividades formativas.

“Las iniciativas implementadas abarcaron acciones ambientales, acompañamiento a comunidades vulnerables, capacitación profesional y talleres de ciudadanía digital. Si bien cada actividad tuvo objetivos específicos, todas compartieron un mismo propósito: generar bienestar y abrir oportunidades para quienes más lo necesitan”, destacó María José Argüello, gerente de responsabilidad corporativa.

