Correa quiere volver a Ecuador: “El que tiene el capital político soy yo”

Bruselas | EFE.-

El expresidente ecuatoriano Rafael Correa mostró este miércoles su convencimiento de que Ecuador solo superará sus problemas con una victoria de la izquierda en las urnas, algo que querría apoyar viajando a su país ya que, según dijo en una entrevista con Efe, “el que tiene el capital político soy yo”.

“Con toda humildad pero objetivamente, el que tiene el capital político soy yo. Y una cosa es una elección con Correa en Ecuador y, otra, sin Correa en Ecuador”, consideró el exmandatario (2007-2017) tras conocerse que Bélgica le ha concedido el asilo.

Pese a que esa situación jurídica no le permite regresar puesto que – dice- si pone «un pie en Ecuador» le encarcelarían y no saldría «vivo de la cárcel», sí consideró que «de ninguna manera» lo aleja políticamente de su país.

“Es por el contrario un fuerte mensaje de que los corruptos siempre fueron ellos. Se ha perdido todo límite de escrúpulos en América Latina y, en particular, en Ecuador”, comentó, en referencia al actual Gobierno del centroderechista Guillermo Lasso.

Correa lamentó la “judicialización de la política” para “perseguir a los líderes progresistas” latinoamericanos, y tildó de “pura coincidencia” que el comisariado general de refugiados y apátridas (CGRS) de Bélgica le otorgara el estatus de refugiado en ese país, como consta en una carta fechada el 16 de abril, mientras que la Corte Nacional de Justicia (CNJ) ecuatoriana emitió el día 22 una nueva petición de extradición a ese país europeo, donde reside.

“Yo vine sin una infracción de tránsito a Bélgica con un 70 % de apoyo popular, la gente vino a despedirme a las calles. Pero cuando nos traiciona mi sucesor (en referencia al expresidente Lenin Moreno) y yo empiezo a oponerme a él, empiezan a lloverme juicios… tengo 48 o 49”, explicó a Efe.

Correa fue condenado a ocho años de prisión en Ecuador por cohecho en el caso «Sobornos 2012-2016», una trama de corrupción en la que se recibieron aportes indebidos en el palacio presidencial para la financiación irregular del movimiento oficialista Alianza País, a cambio de la adjudicación de millonarios contratos del Estado a diversas empresas, entre ellas la constructora brasileña Odebrecht.

La solicitud de asilo se había puesto en marcha en 2018 tras iniciarse ese año en Ecuador un proceso legal que le relacionaba con el supuesto secuestro de un opositor en 2012, el llamado «caso Balda”, de modo que el proceso había llevado años antes de resolverse finalmente este mes.

“Como el Gobierno cada vez está peor en Ecuador, su estrategia es armar escándalos para desviar la atención. Se le ocurrió reactivar el tema de mi extradición, pero es la tercera o cuarta vez que piden extradición y hasta da vergüenza ver cómo le niegan las cosas, cómo Interpol le ha negado todas las alertas rojas”, comentó.

Correa consideró que el asilo le otorga más seguridad para viajar a otros países de la Unión Europea mientras contempla seguir realizando visitas como la que hizo recientemente a Honduras y que motivó una carta de protesta del Gobierno ecuatoriano: “Qué nivel de ridiculez. Eso nunca se ha visto”, apuntó sobre ese episodio.

GANAR LAS ELECCIONES

Correa dijo tener “muy claro” que, “para que acabe esta persecución brutal y la destrucción» de su patria, necesita «ganar las elecciones, y si por eso -dijo- tengo que regresar, ahí estaré”.

Preguntado por si ve más esperanza por el hecho de que su exvicepresidente Jorge Glas haya salido de prisión gracias a un «habeas corpus”, indicó que “no se trata de esperanza; vamos a ganar. Es solo cuestión de tiempo”.

“Trataron de destrozarnos, si perdiéramos el apoyo popular, habría sido muy difícil revertir la situación, pero somos de lejos la principal fuerza política, tenemos un apoyo popular gigantesco”, recalcó.

Preguntado si ve necesario volver a Ecuador para que la izquierda gane en las urnas, afirmó que es «importante» y defendió, sin ser «arrogante», que en 2021 se demostró que «una cosa era la elección con Correa en el país, ni siquiera de candidato, y otra cosa sin Correa».

“Hay que resistir y ganarles las elecciones (…) Mi proyecto vital era ver al país fuera del subdesarrollo”, insistió.

Correa también se pronunció sobre la invasión rusa de Ucrania y dejó claro que desde el progresismo latinoamericano “siempre vamos a estar en contra de la guerra, más aún de una guerra ofensiva. La culpa es del agresor”.

“Ojalá se puedan sentar a negociar y llegar a un acuerdo negociado pacíficamente”, dijo.

Sobre el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, que estuvo refugiado en la Embajada ecuatoriana en Londres entre entre 2012 y 2019 y que está más cerca de ser extraditado a Estados Unidos después de que un juez británico emitiera la semana pasada la orden de entrega, Correa consideró que “parece que todo está perdido”.

Lamentó que Moreno, durante su mandato, lo “vendiera” a EE.UU. “en bandeja de plata” incumpliendo convenios internacionales y la propia Constitución ecuatoriana, concluyó.

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