El saqueo a pueblos originarios, vigente desde hace 500 años

Por Abigail A. Correa Cisneros | Ciudad de México.-
  • En México, las trasnacionales, con ayuda de algunos gobiernos, siguen apropiándose de los recursos naturales
  • Los indígenas mantienen la resistencia en defensa de sus tierras, protegiéndose de Proyectos de muerte

Hace 528 años los pobladores de América fueron torturados y asesinados por los europeos que llegaron a saquear una tierra próspera. La historia habla primero del encuentro de pueblos. “Arribaron los llenos de conocimiento para salvar a los incivilizados que tenían que dejar su salvajismo”.

Estamos al tanto de la historia de quienes habitaron este territorio hace 500 años y mucho más atrás. También fueron conquistadores que entre pueblos se disputaban territorios y cuya cosmogonía incluía ofrendas de vida. Por otra parte, eran civilizaciones que comprendían muy bien el movimiento de los astros y otras ciencias más avanzadas, incluso que las que se tenían en el viejo continente.

Su conocimiento en plantas medicinales se sigue utilizando hasta hoy. Fueron grandes ingenieros y arquitectos. Construyeron grandes ciudades y edificaciones en medio de lagos. Entre otras cosas en las que destacaron, como la agricultura y los textiles. En fin, conocemos la historia, hay americanos que hablan de dejar atrás el rencor por la masacre de estos pueblos e incluso sostienen que una disculpa del gobierno español es ridícula en esta época.

Recientemente se movió la estatua de Cristóbal Colón que ocupaba un espacio en Avenida Reforma de la CDMX para restaurarla en un taller del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), acción celebrada por muchos porque ya es hora de que se deje de reconocer “al genocida y traficante de menores”, aunque otros opinen que es parte de nuestra historia y sin esas estatuas no sabríamos de dónde venimos.

Hace algunos años que en México se habla de estos eventos como un encuentro de culturas. Pero para muchos la conquista sigue vigente. El saqueo de las riquezas naturales de América no ha cesado. En nuestro país, el Congreso Nacional Indígena se manifestó al respecto.

Las comunidades indígenas NaSavi, Me´pháá, Nahua, Ñamnkué, Mestizas y Afro mexicanas de Guerrero, señalaron que “a 528 años del inicio de la guerra de exterminio en contra de los pueblos indígenas, queremos decir fuerte y claramente, que esa guerra en nuestra contra continúa. En pleno siglo XXI nuestros niños y niñas siguen muriéndose por la desnutrición, sobrevivimos con la escasez de agua y alimentos, en viviendas con problemas de hacinamiento e insalubridad”.

Actualmente hay que referirse a esa conquista que comenzó con la llegada de los españoles, a que son hoy los poderosos quienes pretenden exterminar a los defensores de los recursos naturales por su significado para la industria de la minería y la energía. Desde grandes corporaciones hasta personajes de la política que venden los países, como en sexenios pasados se hizo con México, al mejor postor, o que se aprovechan formando parte de las empresas que explotan al país.

Una forma de desaparecer a los pueblos originarios es también privándolos de la atención médica. En los estados más pobres, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Estado de México, Guerrero, acuden brigadas de salud conformadas por uno o dos médicos para atender a cientos de pobladores, si es que hay personal disponible. La falta de agua limpia, la contaminación y los proyectos de muerte amenazan a esta población.

“La educación en nuestras comunidades está representada por primarias o secundarias repletas de niños y niñas malnutridos, maestras y maestros mal pagados. Los pocos que logran una educación superior se olvidan de sus pueblos, si de por si en las ciudades no encuentran un trabajo digno, mucho menos en su comunidad. El trabajo en el campo cada vez da menos para sobrevivir, las oportunidades de trabajo son prácticamente nulas y es ahí donde la delincuencia organizada y el alcoholismo se presentan como terribles pero cercanas alternativas”, señaló el Congreso Nacional Indígena.

Es un llamado al gobierno, porque estas comunidades sufren no sólo por la miseria en que se encuentran, sino también porque sus territorios se han convertido en campos de batalla entre cárteles de la droga, partidos políticos, empresas extractivas y múltiples religiones. “Mientras nosotros como pueblos indígenas seguimos siendo carne de cañón en todas esas batallas, solo nos buscan para poner el cuerpo y la vida, porque los beneficios y el saqueo se siguen perpetuando desde el poder, que claramente, no es indígena”.

¿Hasta cuándo se seguirá ignorando a estos grupos? Tras más de 500 años desde la llegada al nuevo mundo, los pueblos originarios exigen respeto a su cultura, tradiciones y territorios arrasados por la pobreza, el crimen organizado y empresas extractivas. En cambio, los siguen exterminando.

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