El final de la era Trump

Por Abigail Angélica Correa Cisneros.-
  • En los cuatro años de su gobierno denigró a los migrantes
  • Reiterativo en su discurso de odio contra la gente de raza negra

Durante todo su mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, polarizó a su país y disgustó a varios líderes mundiales por sus actitudes prepotentes, infantiles e incoherentes.

A escasos días de que deje el cargo ya se habla de un segundo procedimiento de juicio político para su destitución, lo que convierte a Donald Trump en el primer jefe de Estado del país al que se le aplica dos veces el mismo proceso.

La primera ocasión se debió a un chantaje con el fin de afectar al presidente electo de EE.UU. En agosto de 2019, hubo una denuncia ante el Congreso sobre que Donald Trump presionó en una llamada telefónica del 25 de julio de 2019 a Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, para que iniciara una investigación en contra de los negocios energéticos que la familia de Joe Biden tiene en ese país, de lo contrario negaría apoyo financiero y militar.

Pese a que la Cámara de Representantes, entonces dominada por demócratas, impulsó lo necesario para aplicar el “impeachment” contra Trump, el Senado, entonces dominado por republicanos, uso su mayoría y detuvo el juicio político en favor del mandatario. Pero tras el desastre que se vivió la semana pasada en el Capitolio, esta vez será difícil que el presidente se vuelva a ufanar del apoyo de su partido.

Cada vez está más solo. Únicamente sus simpatizantes, quienes destacan por su violencia, racismo e ignorancia, parecen apoyarlo; sin embargo, lo perjudican más porque dejan claro que el presidente de su país es incapaz de seguir gobernando, vio como último recurso la incitación a la violencia.

Este martes acudió al muro fronterizo en Texas y agradeció al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, su colaboración para frenar la llegada de miles de latinoamericanos. Una vez más reafirmó su discurso de odio en contra de los extranjeros y se vanaglorió de las políticas de su administración, claramente violadoras de los derechos humanos.

En los cuatro años de su gobierno denigró siempre a los migrantes, no solo a los que huyen de la pobreza y violencia de sus países de origen, sino también a quienes preparados académicamente llegaron a Estados Unidos por crecimiento laboral. Cerró las puertas al parejo.

Igualmente, sostuvo un discurso de odio contra la gente de raza negra. Su bandera fue el muro. Insistió una y otra vez con quitar la protección otorgada a los dreamers (soñadores) a través del DACA, programa impulsado por Barack Obama que ayuda a los jóvenes estudiantes a seguir con su educación sin temor a la deportación. Trump creo cárceles para niños y los separó de sus padres.

Para el siguiente gobierno ya se habla de nuevas políticas. En una entrevista, Kamala Harris, vicepresidenta electa de Estados Unidos, adelantó que Joe Biden, “tiene planeado” presentar al Congreso un proyecto de reforma migratoria. Adelantó que el programa que protege a los dreamers se extenderá.

Temporal (TPS), quienes podrían obtener automáticamente tarjetas de residencia. Y subrayó que el nuevo gobierno va a “reconocer y agradecer a los más de 200 mil dreamers que han sido trabajadores fundamentales durante la pandemia de covid-19″.

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