El Ministerio de Ciencia y Tecnología argentino y el IICA se unen para impulsar bioeconomía y agricultura digital en el continente

Manuel Otero, Director General del IICA; y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCyT) de Argentina, Daniel Filmus.
Buenos Aires, (IICA).-

El acuerdo posibilita también la realización de proyectos conjuntos en áreas como competitividad y sustentabilidad de las cadenas agroalimentarias; sistemas alimentarios saludables, sostenibles e inclusivos; agricultura familiar y desarrollo territorial y cambio climático y gestión de los recursos naturales, entre otras áreas.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCyT) de Argentina y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) unirán sus capacidades técnicas para trabajar en conjunto en el desarrollo de la bioeconomía y la digitalización del medio rural y el sector agroalimentario.

Así lo acordaron el ministro de la cartera, Daniel Filmus, y el Director General del IICA, Manuel Otero, a través de un convenio de cooperación firmado en Buenos Aires, que abre la puerta a la financiación y puesta en marcha de proyectos concretos en la Argentina y la región.

La firma fue precedida por un taller virtual en el que funcionarios y técnicos del MinCyT y el IICA compartieron experiencias y visiones, y acordaron los primeros lineamientos de un programa de bioeconomía con aplicación en la agroindustria, que se llevará adelante a través de alianzas con el sector privado.

La bioeconomía es la utilización intensiva de conocimientos en recursos, procesos, tecnologías y principios biológicos para la producción sostenible de bienes y servicios en todos los sectores de la economía, definió durante el taller Hugo Chavarría, Gerente del Programa Hemisférico de Bioeconomía y Desarrollo Productivo en IICA.

“Los nuevos conocimientos y tecnologías nos permiten un mejor y mayor aprovechamiento de lo biológico no sólo para producir commodities y alimentos, sino también biofármacos, biocosméticos, biocombustibles y toda una serie de bioproductos y bioservicios que tienen una altísima agregación de valor” explicó Chavarría.

El especialista precisó que se trata de aprovechar las calidades físico-químicas de la biodiversidad y consideró, en ese sentido, que “Argentina y otros países del continente están entre los de mayor disponibilidad de riquezas biológicas en el mundo. Deberíamos ser protagonistas en este nuevo modelo de desarrollo, por lo que debemos trabajar fuertemente para darlo a conocer y desarrollar capacidades”.

La Directora Nacional de Promoción de la Política Científica de Argentina, Karina Pombo, afirmó que el MinCyT y el IICA buscarán “resultados concretos en la Argentina y en la región, en lo relativo a cómo la bioeconomía puede ayudar al desarrollo en el sector rural”.

“Nos planteamos el objetivo de que los proyectos que se financien lleguen a todos lados, abarcando e impulsando todas aquellas provincias argentinas que requieran un impulso en la producción e invitando a otros países de América Latina y el Caribe”, añadió.

El trabajo conjunto entre el MinCyT y el IICA abarcará no solo la cooperación técnica, sino también la identificación y análisis de oportunidades y negocios potenciales de la bioeconomía, que se apoyen en los desarrollos en ciencia y tecnología en las cadenas y territorios.

En esa línea, el experto Eduardo Trigo, asesor del IICA, puntualizó la necesidad de incorporar al sector privado como actor principal. “La bioeconomía ingresó a la región a través de la Argentina, que fue el primer país que vio la oportunidad. Pero el despliegue de su verdadero potencial será una realidad cuando el liderazgo de los desarrollos sea del sector privado”, afirmó.

Por su lado, Fernando Vilella, director del Programa de Bioeconomía y Profesor Titular de la Cátedra de Agronegocios de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), hizo hincapié en la necesidad de fortalecer los recursos humanos, a través de la formación de jóvenes científicos, y también de impulsar una actualización normativa que facilite el desarrollo los procesos.

“Necesitamos darle visibilidad social –señaló- a las oportunidades que ofrece la bioeconomía para que la comunidad lo entienda, lo incorpore y lo acepte”.

El acuerdo de cooperación firmado entre el MinCyT y el IICA posibilita también la realización de proyectos conjuntos en áreas como competitividad y sustentabilidad de las cadenas agroalimentarias; sistemas alimentarios saludables, sostenibles e inclusivos; agricultura familiar y desarrollo territorial y cambio climático y gestión de los recursos naturales, entre otras áreas.

Durante la reunión entre Filmus y Otero, además, el ministro argentino contó al Director General del IICA los avances de la obra que está llevando adelante el MinCyT en el predio de Colonia Capitán Sarmiento – en Mercedes, provincia de Buenos Aires- donde se está erigiendo un Polo Científico Tecnológico y donde ya funciona el Centro de Innovación para una Agricultura Sostenible.

Junto a Otero, participaron de la reunión en el MinCyT el Asesor Especial de la Dirección General del IICA, Jorge Werthein; el Representante del IICA en Argentina, Caio Rocha; y el Asesor de Relaciones Institucionales del IICA para el Mercosur, Ignacio Hernaiz.

Con autoridades de INTA y SENASA

Durante su visita a Buenos Aires, el Director General del IICA y su equipo de trabajo se reunieron también con el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y con la presidenta y el vicepresidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentario (SENASA), Diana Guillén y Rodolfo Acerbi, respectivamente.

“El IICA se comprometió a colaborar con el INTA en la construcción de la dimensión internacional del organismo argentino de investigación, poniendo a disposición programas y mecanismos de desarrollo y financiamiento tan importantes como Procisur y Fontagro”, explicó Otero.

“Vamos a trabajar desde las 34 oficinas que el IICA tiene en las Américas –precisó- para difundir y transferir al continente todas las tecnologías que tiene el INTA”, agregó.

En la reunión con las autoridades del SENASA se discutió cómo optimizar la vigilancia zoo y fitosanitaria y cómo enfrentar los desafíos de la prevención de plagas y enfermedades en el difícil contexto del cambio climático.

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