Lacalle presume de «momento excepcional» de Uruguay en segundo año de mandato

Montevideo | EFE.-

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, presumió este miércoles del «momento excepcional» en que se encuentra su país a nivel internacional al enumerar ante la Asamblea General los logros de su segundo año de mandato (2020-2025) y adelantar medidas para el entrante.

Por segundo año consecutivo, y pese a no ser una obligación establecida en la Constitución uruguaya, el mandatario se dirigió al Palacio Legislativo para la rendición de cuentas de su Ejecutivo, un acto al que acudieron casi todos sus ministros -hay que recordar que el titular de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, sufre covid-19-.

También estuvieron presentes el expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), socio de Gobierno, y Fernando Pereira, nuevo líder del Frente Amplio, coalición de izquierda que gobernó Uruguay entre 2005 y 2020 y que hoy es la principal fuerza de la oposición, entre otras autoridades.

El exitoso plan de vacunación contra la covid-19, la reactivación económica del país en la «nueva normalidad» y la apertura al exterior de Uruguay integraron la oratoria del mandatario, en la que sacó pecho por los logros y en la que solo mencionó el referéndum contra la Ley de Urgente Consideración (LUC), su proyecto estrella, en la despedida.

Pese a que es uno de los asuntos que centra hoy la agenda política en Uruguay, Lacalle Pou solo mencionó al final la cita electoral del 27 de marzo, en la que los uruguayos deben decidir si se derogan o no 135 artículos de los 476 de la LUC, aprobada en julio de 2020, tras casi una hora de discurso, en la que apeló al civismo por el que se identifica a los uruguayos en el mundo.

«En 25 días vamos a tener una instancia prevista constitucionalmente sobre una ley. Una vez más, vamos a ir a las urnas con discusiones firmes, pero civilizadamente. Yo me vengo muy orgulloso cada vez que salgo del país. Al Uruguay lo ven como un país excepcional e, insisto, no es por este Gobierno, es una tradición histórica», comentó.

«DATO Y NO RELATO»

Esa fue la frase usada por Lacalle Pou en varios momentos del discurso, en el que repasó cifras y ejecuciones de cada Ministerio, entre ellos cuando citó que «no se metió la mano en el bolsillo de los uruguayos», es decir, no hubo subida de impuestos, dijo, para afrontar las inversiones acometidas por el Ejecutivo, especialmente para paliar los efectos económicos y sociales de la pandemia.

Esa frase fue acompañada por el segundo de los tres aplausos que le dirigió la tribuna. El primero, el más emotivo de todos, fue después de que recordase al desaparecido ministro del Interior, Jorge Larrañaga, fallecido en mayo de 2021.

El último fue cuando destacó el inicio de conversaciones con el rector de la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arim, para la construcción de «un nuevo Hospital de Clínicas», edificio emblemático de la política pública en Uruguay, con motivo del bicentenario de la Constitución del país (2030).

Para ello, solicitó el «compromiso» no solo del Ejecutivo actual sino de los dos próximos para celebrar esa efeméride y enarboló dos banderas de la política uruguaya, que consideró «vitales»: «la república y la democracia».

«Nos olvidamos que esta democracia, esta república que tenemos, que tantos miran con admiración, no es una creación de este instante, es histórica», indicó.

DE URUGUAY AL MUNDO

Sin duda, el capítulo dedicado a la inserción de Uruguay en el mundo fue el más destacado y, en él, el mandatario afirmó que su país está «en un momento excepcional» y que «están dadas todas las condiciones» para que demuestre «todo su potencial en el concierto internacional».

«Es lo que me he traído de las misiones en el exterior», dijo Lacalle Pou, quien reconoció que «la pandemia ha cambiado el mundo».

El mandatario tuvo un momento de recuerdo para la invasión de Rusia a Ucrania, «que está haciendo cambiar más la realidad mundial», lo que lleva a Uruguay a «estar atentos a lo que sucede en estos tiempos», aseveró.

«Desde el inicio de nuestra gestión, con las limitaciones que explicábamos, nos propusimos el camino de la apertura al mundo», afirmó el mandatario.

Mientras el presidente ofrecía su discurso en el Palacio Legislativo, en los aledaños se concentraron partidarios del «Sí», identificados con el color rosa, y del «No», con el celeste, con vistas a la mencionada consulta del 27 de marzo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: