Países de las Américas y empresas agroalimentarias evaluaron con Rattan Lal y el IICA los avances y desafíos del programa Suelos Vivos de las Américas

Suelos vivos de las Américas es un programa que busca ser puente entre la ciencia, las políticas públicas para el trabajo de restauración y protección de los suelos en las Américas, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe como garante de la seguridad alimentaria global.
SAN JOSÉ, (IICA).-

Los logros y avances de la iniciativa Suelos Vivos de las Américas fueron presentados en la primera reunión del Comité Directivo del programa, que nuclea a actores de los sectores público y privado, universidades, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil, en un esfuerzo común de restauración destinado a combatir la degradación de los suelos, que amenaza socavar la producción de alimentos.

Se trata de una ambiciosa iniciativa internacional que está transformando el conocimiento científico en acción concreta, con el liderazgo de Rattan Lal, considerado la máxima autoridad mundial en ciencias del suelo y Director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) en la Universidad Estatal de Ohio, y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Durante el encuentro se recorrieron las acciones realizadas que han permitido, desde el lanzamiento de Suelos Vivos de las Américas en diciembre del 2020, colocar como prioritaria en la agenda de países, organismos y compañías la cuestión de la salud de los suelos, cuya preservación es imprescindible para alcanzar las metas de desarrollo sostenible que persiguen nuestras sociedades.

En la reunión del Comité Directivo del programa participaron funcionarios de los países que forman parte de la iniciativa: Brasil, Canadá, Colombia, Chile, El Salvador, Paraguay y Uruguay. También lo hicieron directivos de Bayer, Syngenta y PepsiCo, importantes empresas privadas vinculadas a la industria agroalimentaria.

Estuvieron, además, representantes de mecanismos regionales de cooperación técnica y financiamiento como Fontagro, PROCISUR y la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO); y de la Asociación de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), de Argentina.

En la ocasión se repasaron otras alianzas que se forjaron desde el nacimiento del proyecto, como la establecida con la Coalición de Acción para la Salud de los Suelos (CA4SH), creada durante la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas.

Esta Coalición nuclea a actores del ámbito público y privado con el objetivo de  mejorar la salud de los suelos a través de la implementación y el monitoreo de las políticas y las barreras de inversión pública y privada que limitan a los agricultores a la hora de adoptar prácticas beneficiosas para los suelos.

“El mundo está en una encrucijada que no podemos ignorar, por la conjunción del conflicto bélico en Europa, el cambio climático y la pandemia de Covid-19, de la que afortunadamente estamos saliendo», afirmó el profesor Lal, quien es Embajador de Buena Voluntad del IICA  y recientemente  fue designado por el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, como miembro de la Junta para el Desarrollo Internacional de la Alimentación y la Agricultura (BIFAD).

Lal llamó la atención sobre la disminución de las tierras cultivables en muchos países, que puede tener un impacto sobre la disponibilidad de alimentos en todo el mundo. “Esta iniciativa se basa en un concepto que está en el corazón de todos nosotros: el suelo es la fuente de vida. Nuestra prioridad es respaldar a los pequeños productores agropecuarios para  que adopten prácticas sostenibles y asegurar que ninguno quede atrás”, sostuvo.

Los compromisos asumidos por Bayer orientados a la sostenibilidad en su relación con productores y consumidores fueron detallados por la gerente regional de la compañía, Beatriz Arrieta. Entre ellos figuran una reducción del 30% de los gases de efecto invernadero de la producción agrícola; una disminución del 30% del impacto ambiental de los cultivos de mayor rendimiento y una mejora de los medios de vida de 100 millones de pequeños agricultores dándoles acceso a formas de producción sostenibles.

Paula Uribe y Arturo Durán, directivos de PepsiCo, explicaron que las iniciativas de la empresa incluyen prácticas de campo regenerativa en 7 millones de acres globalmente, una reducción del uso absoluto de agua y el compromiso de alcanzar emisiones  0 en 2040, incrementando el uso de energías renovables.

“Estamos sorprendidos de todos lo que se ha avanzado y ratificamos que vamos juntos en una misma dirección, que es el camino correcto”, afirmó Patricia Toledo, de Syngenta, quien dio detalles de la iniciativa de la compañía en Brasil enfocada en la restauración de 100.000 hectáreas de suelos degradados.

El Director General del IICA, Manuel Otero, manifestó el compromiso del Instituto con la transformación y el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios como requisito fundamental para un desarrollo cada vez más sostenible del planeta.

“Suelos Vivos de las Américas integra al sector público y al privado para instalar la agenda de salud de los suelos, pero no nos quedamos en el diagnóstico, sino que promovemos acciones efectivas, abrazando el enfoque de Una sola salud”, añadió.

Otero consideró que la agricultura debe ser vista como parte de la solución a los desafíos que enfrenta la humanidad y valoró los avances hacia la sostenibilidad realizados por el sector agroalimentario de las Américas. “No estamos diciendo –afirmó- que son sistemas perfectos; son perfectibles, pero lo que no aceptamos es que se hable de sistemas fallidos y que se pretenda dar el debate en términos de culpables e inocentes”.

El Director General del IICA, finalmente, llamó a instalar la agenda de la sostenibilidad de la agricultura en el centro de la próxima conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la COP 27 de Egipto, y en otros foros internacionales.

Fernando Camargo, Secretario de Innovación, Desarrollo Rural e Irrigación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, reveló que su país tiene unos 90 millones de hectáreas con algún nivel de degradación, debido a la adopción de sistemas productivos que no son conservacionistas. Para afrontar ese problema, “Brasil lidera políticas estratégicas para fomentar la gestión sostenible del suelo hace más de una década”, afirmó.

“El proyecto Suelos Vivos de las Américas está totalmente alineado con nuestro objetivos”, dijo Bob Turnock, del Ministerio de Agricultura y Agroindustria de Canadá. “Consideramos que la ciencia –agregó-  debe ser prioridad porque es lo único que nos permitirá crecer”.

Juan Arias, de la División de Recursos Naturales Renovables de Chile, contó que en los últimos años su país ha apoyado 150.000 productores, que representan 1.750.000 hectáreas de superficie, en la gestión sustentable de los suelos. “Este programa –señaló- constituye una oportunidad para mejorar y construir mecanismos de acción directa”.

Angelo Quintero Palacio, Director de Innovación, Desarrollo Tecnológico y Protección Sanitaria de Colombia, valoró el papel del IICA como aliado de su país en todas las iniciativas tendientes a cerrar brechas en la ruralidad. El funcionario contó que Colombia se fijó la meta de ser carbono neutral para 2050, “no como una promesa de campaña política, sino como un compromiso real”.

A su turno, José Carlos De la Cruz Espinoza, del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego del Perú, explicó que en el país andino se está llevando adelante “una segunda reforma agraria, en la que damos mayor énfasis a la conservación del recurso suelo como prioridad para construir una agricultura sostenible”.

Magdalena López, del Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador, dio detalles de las políticas de conservación, manejo y restauración de los suelos que se llevan adelante en la nación centroamericana. “El Salvador es muy vulnerable a los efectos del cambio climático. Con el Plan Maestro de Rescate Agropecuario estamos haciendo la transición hacia una agricultura baja en carbono”, explicó.

“Se trata de trabajar en conjunto y buscar sinergias y complementariedades”, dijo, por su lado, el Director de Recursos Naturales del Uruguay, Rubén Mattos, quien consideró que “es imprescindible transmitir al ciudadano común que la sostenibilidad económica, social y ambiental no son conceptos contrapuestos”.

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