Lideresas de la Ruralidad del IICA destacan aportes de las mujeres rurales a la producción de alimentos y el desarrollo sostenible en las Américas

En el evento cada líder rural contó los avances y desafíos de los proyectos que lideran y cómo estos benefician e impactan la vida de otras mujeres de sus comunidades.
Madrid, (IICA).-

Lorena Valdez, de Ecuador; y Haydée Anccasi, de Perú, narraron sus experiencias en una mesa redonda organizada por el IICA, AECID y EFE para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres Rurales

En vísperas del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se conmemoró el 15 de octubre, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Agencia EFE organizaron una mesa redonda virtual para dar voz a lideresas y mujeres referentes del medio rural de las Américas, cuyo conjunto es de unas 58 millones de personas y que son responsables de producir el 51% de los alimentos que se consumen en la región.

El coloquio, titulado “Mujeres Rurales en América, custodia de la seguridad alimentaria y el desarrollo rural”, contó con la participación de Lorena Valdez, emprendedora rural de cacao de Esmeraldas, Ecuador, y presidenta de la Asociación de mujeres Afroecuatorianas Timbiré en el Futuro; y la peruana Haydée Anccasi, campesina andina, fundadora de la marca Farinka Organics, que cultiva, industrializa y comercializa la maca, planta milenaria originaria de Perú y considerada como «súper alimento». Ambas han sido reconocidas este año como Líderes de la Ruralidad por parte del IICA.

Además, entre otras personas, participaron también la mexicana Annabella Moreno Alvarado, fundadora de la Red de 100 Mujeres Maya Hablantes del Sur del Estado de Yucatán; Charo Gasca, Directora de EFE Internacional, quien ejerció como moderadora; Antón Leis, director de AECID; Soraya Villarroya, coordinadora de la Oficina Permanente para Europea del IICA; y Manuel Otero, Director General del Instituto.

Cada líder rural contó los avances y desafíos de los proyectos que lideran y cómo estos benefician e impactan la vida de otras mujeres de sus comunidades.

“Somos una organización de 27 mujeres productoras de cacao, todas de la zona rural y todas afrodescendientes, quienes con mucho trabajo hemos logrado sostenernos como colectivo durante ya 15 años. Para nosotras es un privilegio ser de la ruralidad, somos el corazón de la economía, de la seguridad alimentaria, las que siempre tendremos alimento servido en nuestras mesas”, señaló Lorena Valdez.

Sin duda, la agricultura sostenible es la respuesta a los tiempos de crisis que estamos viviendo, y las mujeres de la ruralidad somos parte fundamental del desarrollo de los países y de toda América Latina”, agregó Valdez, que en el 2020 fue beneficiaria de un proyecto de cooperación técnica del IICA en su país.

Desde Perú, Haydée Ancassi contó: “Las madres y agricultoras, cuando sembramos y cosechamos, procuramos cuidar y agradecer a la madre tierra: estamos desde las 5 de la madrugada en nuestros campos, a 4.500 metros de altura, sembrando durante 9 meses la maca. Luego, la pasamos al campo de secado, donde la exponemos al sol y al viento para que recoja sus nutrientes. Finalmente, la transformamos y gracias a Farinka podemos distribuirla”.

Ancassi hizo un llamado para conservar el planeta: “Cuidamos la Pachamama, el medio ambiente para alimentar a nuestras familias y al mundo”.

Annabella Moreno, desde México, comentó sobre obstáculos que deben ser superados para aumentar la inclusión de las mujeres rurales. “El mayor limitante es la parte financiera, por esto es tan importante que las políticas públicas puedan subsanar estas brechas y las mujeres, entre otras cosas, puedan tener acceso a financiamiento. La educación también es clave en el desarrollo de las zonas rurales, que ellas puedan acceder a capcitaciones y becas que le permitan alcanzar sus objetivos”, expresó.

Manuel Otero fue enfático en señalar que “contra la inseguridad alimentaria sólo existe un antídoto: la agricultura sostenible y el desarrollo rural, y este antídoto está compuesto, entre otros elementos, por el liderazgo, las capacidades y potencialidades de las mujeres rurales”.

Por su parte, el Director de AECID comentó que “solo empoderando a estas mujeres reduciremos la brecha de género, combatiremos la inseguridad alimentaria y resolveremos los problemas de desigualdad y exclusión. El hambre no es un problema técnico, es un problema político”, aseguró.

Lourdes Ortiz, especialista en Inclusión y Desarrollo Rural del IICA en Guatemala, también participó en la mesa redonda y explicó que para aumentar la visibilidad del aporte de las mujeres a la seguridad alimentaria y nutricional y el desarrollo sostenible del planeta se debe impulsar la asociatividad local, para dinamizar procesos y darles sostenibilidad; y crear alianzas y redes; con el objetivo de incidir en la política pública.

Revisa esta mesa redonda AQUÍ:
https://www.facebook.com/IICAnoticias/videos/400182778984080

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