Argentina avanza en la elaboración de su Plan Nacional de Agricultura Familiar, en diálogo con organizaciones campesinas e indígenas y con participación del IICA

En la mesa principal participaron Miguel Ángel Gómez, presidente del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena; Fernando Camargo, Representante del IICA en la Argentina y Marina Cardelli, Subsecretaria de Asuntos Nacionales de la Cancillería Argentina.
Buenos Aires, (IICA).-

El plan de acción de Argentina está construyéndose con la participación de organizaciones de agricultores familiares de todo el país, actores centrales de un proceso que busca empoderarlos y escucharlos para la generación de políticas públicas.

Ante un masivo auditorio de pequeños productores de todo el país, el Gobierno argentino y distintas organizaciones rurales presentaron los principales lineamientos de su Plan de Acción para el Decenio de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, que está elaborándose con la participación del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y otros organismos internacionales.

La actividad se realizó en uno de los auditorios de la Cámara de Diputados de la Nación, en Buenos Aires, y fue encabezada por el presidente del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI), Miguel Ángel Gómez. Uno de los oradores fue el Representante del IICA en la Argentina, Fernando Camargo.

La agricultura familiar es no solo la productora de la mayor parte de los alimentos que están cotidianamente en la mesa de argentinas y argentinos, sino que es motor del desarrollo en los territorios rurales.

A nivel global ofrece una oportunidad única para apuntalar la seguridad alimentaria, gestionar mejor los recursos naturales, mejorar los medios de vida de los habitantes rurales y lograr un desarrollo sostenible.

El plan de acción de Argentina está construyéndose con la participación de organizaciones de agricultores familiares de todo el país, actores centrales de un proceso que busca empoderarlos y escucharlos para la generación de políticas públicas.

La iniciativa pretende alcanzar una propuesta que apuntale la capacidad de las economías regionales, promueva el empleo, aborde el aspecto socioambiental de los territorios, se centre en la producción de alimentos saludables y también ponga énfasis en la equidad de género y en la incorporación de la juventud.

El proyecto se enmarca en el Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar (2019-2028), que es parte operativa de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Además, Argentina, en la presidencia Pro Tempore del Mercosur en el primer semestre de este año, impulsó la creación del Decenio de Agricultura Familiar en el Mercosur, por el cual se insta a los Estados parte a desarrollar planes que promuevan sistemas agroalimentarios saludables y sistemas productivos sostenibles, equitativos y resilientes.

En Argentina se aprobó hace 9 años la Ley 27.118, de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar, recientemente reglamentada.

Promover el arraigo en el campo

“Hace 50 años que perdemos productores de nuestro campo profundo en Argentina. Ese es un proceso que debemos revertir”, dijo Gómez, presidente del INACIF, quien explicó que el Plan de Acción para el Decenio de la Agricultura Familiar ya fue discutido con las organizaciones de base campesinas e indígenas y ahora será debatido en el Congreso Nacional.

Gómez consideró que la pandemia de Covid-19 dejó en evidencia que la agricultura familiar hace una contribución decisiva a la seguridad alimentaria y afirmó que en Argentina es necesario “repensar” cómo será habitado el territorio. “El 92% de la población del país vive en diez u once grandes ciudades. Debemos construir una nueva ruralidad. No hay tarea más noble que producir alimentos y esa actividad debe ser fuente de progreso. La agricultura familiar es una propuesta de vida”, afirmó.

El plan de acción de Argentina está construyéndose con la participación de organizaciones de agricultores familiares de todo el país.

Fernando Camargo señaló que el impulso a la agricultura familiar es una de las prioridades del IICA, por su papel central en la erradicación del hambre, su aporte a la construcción de un planeta más equilibrado y su contribución a los medios de vida de los habitantes rurales.

“La agricultura familiar –agregó- es clave para llevar alimentos a las mesas de las personas y también para romper la monotonía agroalimentaria. Aunque hay 7.000 especies vegetales comestibles, de las que son cultivables unas 400, cotidianamente apenas comemos unas 20. Los pueblos tradicionales tenían una dieta más variada, lo que demuestra la amplitud de los conocimientos agrícolas ancestrales, que deben ser puestos en valor”.

En la presentación también participó Marina Cardelli, Subsecretaria de Asuntos Nacionales de la Cancillería Argentina, quien subrayó que la agricultura familiar produce el 80% de los alimentos a nivel mundial, pero paradójicamente la mayoría de los pequeños productores son pobres. “Debemos generar conciencia –apuntó- de que sin agricultura familiar no hay futuro para el planeta”.

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